Giros. Es importante tener confianza en uno mismo, pensar que nos va a salir y no tirarse al suelo a mitad del giro. El pie trasero actuará como un timón, moviéndose en sentido contrario al giro. No es un ejercicio de fuerza, hay que valerse de nuestro peso, distribuyéndolo de una u otra manera lograremos girar en uno u otro sentido (realmente esto solo se aprende mediante la práctica, pero no están de más algunos consejos prácticos). Es necesario afrontar el giro con un mínimo de velocidad, que nos ayudará en gran medida a mantener el equilibrio. 







